La lucha armada no sirve, mensaje final en Líbano

(ANSA) – BEIRUT 2 DIC – El Papa León XIV lanzó un emotivo llamado a los libaneses para que cesen los ataques hostilidades y para que se imponga el diálogo, en su mensaje final en el aeropuerto de Beirut, poco antes de partir de regreso al Vaticano tras su visita de tres días al país.
"Que nadie crea que la lucha armada aporta algún beneficio.
Las armas matan, la negociación, la mediación y el diálogo construye. ¡Elijamos todos la paz como camino, no solo como destino!", afirmó el Pontífice durante la ceremonia de despedida.
León XIV mencionó luego los lugares que no pudo visitar.
"Trípoli y el norte, la Bekaa y el sur del país, que, en particular, vive una situación de conflicto e incertidumbre. Mi abrazo y mis mejores deseos de paz para todos".
Antes de partir, el Papa se mostró confiado en que se haga justicia por la explosión en el puerto de Beirut ocurrida hace cinco años.
"Mi breve visita al puerto de Beirut, donde la explosión devastó no solo un lugar, sino tantas vidas, me conmovió profundamente. Recé por todas las víctimas y llevo conmigo el dolor y la sed de verdad y justicia de tantas familias, de todo un país", declaró.
En el puerto, donde la explosión de agosto de 2020 mató a más de 200 personas, el Papa rezó y celebró una misa para más de 150.000 fieles en el último día de su viaje al Líbano.
La tragedia en la zona portuaria de la capital libanesa fue una de las detonaciones no nucleares más mortíferas de la historia, provocada por un incendio en un almacén que almacenaba casi 3.000 toneladas de fertilizante de nitrato de amonio, una sustancia altamente explosiva.
El cargamento había permanecido almacenado en el puerto durante años, a pesar de las reiteradas advertencias de las autoridades sobre los riesgos, y hasta la fecha, nadie ha sido castigado por el incidente.
León XIV ofreció una oración silenciosa en el puerto de Beirut y depositó una corona de flores en homenaje a las víctimas. A continuación, saludó a los familiares de los fallecidos en la explosión, quienes mostraron fotos de sus seres queridos al pontífice estadounidense.
El Papa también celebró una misa en el paseo marítimo de la ciudad y afirmó que la belleza del país a menudo se ve "eclipsada por la pobreza y el sufrimiento". "Acabo de rezar en el lugar de la explosión, en el puerto. Su historia está oscurecida por tantos problemas que los afligen, por un contexto político frágil y a menudo inestable, por la dramática crisis económica que los oprime, por la violencia y los conflictos que han despertado viejos temores", dijo Robert Prevost a la multitud presente durante su homilía.
"Pero no se desanimen, no se dejen llevar por la lógica de la violencia y la idolatría del dinero, no se resignen al mal que se extiende. Cada uno debe hacer su parte, y todos debemos unir esfuerzos para que esta tierra recupere su esplendor", añadió.
Ese fue el último compromiso del Papa en el Líbano, marcando el final del primer viaje internacional del pontífice estadounidense, que también incluyó a Turquía y se centró en la defensa de la paz, especialmente en Medio Oriente, y el diálogo interreligioso. (ANSA).
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